La Planta

Para Grifols, el viaje del donante al paciente comienza con la extracción de sangre de donantes sanos para poder proporcionar medicamentos seguros y eficaces que mejoren la calidad de vida de los pacientes.

En las siguientes secciones hay una descripción general de las principales etapas de este largo y complejo viaje, y cómo en Grifols aprovechamos nuestra experiencia y pasión para asegurar que sea lo más sencillo y seguro posible.

El grupo sanguíneo correcto

Transfundir el grupo de sangre correcto a cada paciente es uno de los desafíos más antiguos de la hematología. Desde sus inicios, Grifols está a la vanguardia del tipaje sanguíneo, siendo pionero en nuevas técnicas para que la determinación del grupo sanguíneo sea cada vez más precisa, rápida y fiable.

Hemos diseñado herramientas muy precisas para identificar y analizar la sangre y asegurar la idoneidad antes de su transfusión al paciente. Hemos trabajado durante años para proporcionar en la mayor brevedad posible información sobre los grupos sanguíneos.

Ahora, nuestros protocolos serológicos, inmunológicos y NAT (técnica de ácido nucleico) están en hospitales, bancos de sangre y centros de donación de todo el mundo para contribuir a la seguridad transfusional.

La donación de plasma: plasmaféresis

El plasma es el componente líquido de la sangre que permanece después de la extracción de células sanguíneas y plaquetas. Su extracción en condiciones de calidad y seguridad es fundamental en nuestra actividad, y también lo es para el bienestar de los pacientes de todo el mundo. 

La extracción de plasma de un donante a la vez que se le reinyectan los glóbulos rojos, blancos y las plaquetas es esencial en la producción industrial de derivados del plasma, medicamentos imprescindibles para muchos pacientes, y cuya elaboración es nuestra actividad principal. Lo que hacemos en la actualidad es posible gracias a otra innovación de Grifols: la plasmaféresis. 

La técnica desarrollada en 1951, separa el plasma de los otros elementos celulares sanguíneos que son reinyectados de nuevo al donante en el torrente sanguíneo. 

Dado que el plasma se regenera en nuestro organismo mucho más rápido que la sangre completa extraída, la plasmaféresis permite recolectar mayor cantidad y obtener un mayor volumen de proteínas. Después de la plasmaféresis, hacemos un seguimiento de todas y cada una de las unidades de plasma para garantizar los más altos estándares de calidad y seguridad. 

Todo ha evolucionado mucho desde que en 1972 abrimos nuestra primera planta de producción en Parets del Vallès, provincia de Barcelona, España. Sin embargo, los fundamentos básicos de análisis, extracción, purificación y distribución de producto siguen siendo los mismos, aunque las tecnologías y las dimensiones de nuestra actividad hayan variado sustancialmente.

En la actualidad, somos el recolector de plasma más grande del mundo. Un promedio de más de 10 millones de donaciones anuales se realizan en nuestros más de 400 centros de donación repartidos por todo el mundo, proporcionando a Grifols un suministro fiable del plasma necesario para producir nuestros medicamentos.

En nuestros centros solo se aceptan las donaciones de donantes cualificados. Los donantes deben superar nuestros controles de salud. Además, se comprueba que en sus anteriores donaciones no se haya detectado ningún tipo de anomalía. Si el plasma proviene de centros que no pertenecen a nuestra red, se vuelve a analizar de acuerdo con nuestros propios y exigentes estándares.

Proteínas: la fuente de salud en nuestro interior

El componente más importante del plasma son sus proteínas. Son miles y diariamente se identifican nuevas. Con el tiempo, su función en el cuerpo humano se va conociendo mejor.

El plasma está compuesto en un 90% de agua y solo un 7% son proteínas, de las cuales Grifols aísla y comercializa las siguientes al poderse transformar industrialmente:

  • El factor VIII y otros factores de coagulación se usan principalmente para tratar trastornos hemorrágicos como la hemofilia, la enfermedad de von Willebrand y otras afecciones que pueden provocar episodios de sangrado peligrosos.
  • El fibrinógeno se usa en cirugía como sellador biológico.
  • Las inmunoglobulinas se usan principalmente para tratar problemas del sistema inmunológico y la polineuropatía desmielinizante inflamatoria crónica (PDIC), una enfermedad neurológica rara.
  • La alfa-1 antitripsina usada en pacientes con déficit de esta proteína; un déficit genético raro que puede causar enfermedades pulmonares graves, incluido el enfisema.
  • Antitrombina para tratar a pacientes con déficit hereditario de antitrombina, una patología poco frecuente que puede provocar afecciones trombóticas.
  • La albúmina es una de las primeras proteínas que se usaron terapéuticamente. Restaura el volumen sanguíneo y la pérdida de proteínas en pacientes con afecciones tan diversas como cirrosis hepática, traumatismo, insuficiencia cardio-circulatoria o quemaduras graves. Actualmente, Grifols lidera la investigación que evalúa su potencial en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer.

Fraccionamiento del plasma: ordenar lo complejo

Obtener una proteína pura para que pueda ser usada como medicamento, conlleva una serie de etapas. La primera es el fraccionamiento del plasma para la separación de las distintas proteínas.

El bioquímico Dr. Edwin Joseph Cohn desarrolló el proceso que se basa en aplicar al plasma de manera sucesiva, diferentes ajustes de temperatura, pH y concentración de alcohol hasta que las proteínas precipitan y pueden aislarse.

Una vez aisladas, la siguiente etapa es maximizar su pureza y concentración para aportar valor al paciente. Actualmente, son diez las proteínas plasmáticas extraídas con valor terapéutico. A medida que se descubran más posibilidades terapéuticas, continuaremos a la vanguardia para ofrecer nuevas aplicaciones que contribuyan al bienestar de los pacientes.

Proteínas purificadas: descubrir la esencia

Cuanto más pura sea la proteína, mayor efectividad terapéutica. Por ello, maximizar la pureza es una etapa importante del proceso para proporcionar medicamentos que transforman vidas.

Al mismo tiempo, nos aseguramos de incluir en nuestro proceso de producción etapas de inactivación de posibles virus y patógenos y de filtración de impurezas para eliminar cualquier amenaza para el bienestar de los pacientes.

La experiencia nos ha enseñado que, en lo concerniente a la salud del paciente, es importante no solo cumplir las normativas vigentes sino también aplicar medidas adicionales. Como expertos en este campo, estamos orgullosos de nuestro modelo, porque va más allá de las normas y lo consideramos un modelo a seguir.

Llenado de viales: el momento crítico

Una vez purificado el producto, el siguiente desafío es garantizar su esterilización hasta el envase final.

Para ello, la proteína debe protegerse del entorno. El llenado del envase sin que se contamine con las partículas suspendidas en el ambiente, es la siguiente etapa crítica en el viaje del donante al paciente.

Como parte de nuestro compromiso con la innovación continua, hemos desarrollado nuestro propio sistema que asegura las condiciones ambientales más asépticas posibles en el momento del llenado.

La pasión por la seguridad incluye el seguimiento de productos

A medida que nuestros productos se acercan a su destino final, están más cerca de conectar a los donantes con las vidas de los pacientes. Cuando los medicamentos abandonen nuestras plantas de producción, nos aseguraremos de tener trazabilidad hasta su destino final.

Mantener un registro pormenorizado de la historia de cada producto ayuda a asegurar la trazabilidad y en consecuencia, el bienestar del paciente. El programa PediGri® es el vínculo permanente entre Grifols y sus medicamentos una vez han salido de nuestras instalaciones.

Este sofisticado software permite un seguimiento de todos los productos, ya que guarda toda la información relativa a su fabricación, y permite el acceso de los profesionales sanitarios de una manera transparente. De esta manera, mantenemos nuestro compromiso de transformar y mejorar la calidad de vida de los pacientes en todo el mundo.

Farmacia hospitalaria: cliente y aliado

Nuestra relación con el hospital empiezó con el suministro de soluciones parenterales intravenosas, a día de hoy aportamos valor mediante otros avances para la salud, y nuestras innovadoras soluciones integrales para el servicio de farmacia hospitalaria.

Hemos sido pioneros en el uso de la tecnología de la información aplicada a la farmacia hospitalaria e incluso llegamos a diseñar computadoras y software que respondían a sus necesidades específicas.

El alcance de nuestra relación con el mundo hospitalario se ha expandido en los últimos años con la llegada de nuevas soluciones para nutrición clínica, logística hospitalaria y formulación de fármacos. Nuestro objetivo fundamental permanece intacto y es hacer más fácil el trabajo de la farmacia hospitalaria.

Nuestra razón de ser

Como empresa, nuestra mayor motivación no es la fabricación de productos sino llevar adelante la misión de transformar vidas. Gran parte de nuestras prioridades son las enfermedades raras, como la inmunodeficiencia primaria, la deficiencia de alfa-1 antitripsina, los trastornos hemorrágicos y la polineuropatía desmielinizante inflamatoria crónica.

Sencillamente, nuestra misión es transformar la generosidad de los donantes en una mejor calidad de vida de los pacientes en todo el mundo.